Una inconsciencia soberana.

Un pensamiento llega en cualquier momento, no cuando yo lo decido”

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Por mas de insistir en un compromiso profundo, cada detalle en el cual me detengo, parece el reflejo de un escenario oblicuo, deformado y difícil de alcanzar.Toda la atención posible no alcanza. En este caos organizado de mi memoria, simplemente siento mi mente hurgar en busca de algún rastro, una señal. Tengo indicios vagos. Pocos signos. Bajorrelieves. Marcas misteriosas. Graffitis irreconocibles.No más que esto. Después de todo, que cosa se de mis recuerdos?. No sé dónde habitan. Que vida llevan. Cual es su existencia. Cuántos caminos y desvíos han tomado antes de llegar hasta mí.

Cuando pienso en algo que sucedió cuando tenia la edad de cinco años, vuelven a la memoria las imágenes descoloridas por el tiempo. Reconozco la escuela. El niño tímido. La mirada de asombro en aquel primer uniforme obligatorio, los primeros guardapolvos adornados con cuello blanco. Sentado en el banco, entre cuadernos, lapices y temperas de color, nos preparábamos a una larga des-educación y a una interminable cadena de mentiras, a la deformación de la historia, no era mas, que el preludio a la posterior entrada en el mundo adulto.

Desde las ventanas de la clase observaba con impaciencia la forma de las nubes, los árboles en el patio, los compañeros de clase. La ventana era la delgada línea entre la imaginación y el mundo. En ella me veo viviendo. Observo que otros viven. Y tengo la impresión de que el desconocimiento, es en cambio la conciencia del conocimiento.

He llegado hasta aquí sin ser capaz de descifrar cómo los juicios y valores, estereotipos , tics intelectuales , prejuicios, etc han llenado mi cerebro.

Después de todo, la personalidad de un hombre es la obra de un escultor invisible, de los cuales no sabemos nada y sobre los cuales no podemos hacer nada.

Suponemos que tenemos nuestra propia verdad, y nos creemos conscientes de ello. Pero sobre ella ejercemos una influencia muy limitada. De otra manera, creo las cosas habrían sido diferentes. Siempre nos encontramos transitando un camino ya marcado, ya delineado, ya trazado. Muy difícil salir de el. Un hombre no está hecho: se necesita hacerlo, construirlo, moldearlo.

Son sólo los pocos intervalos de conciencia en los cuales decimos yo”, solo para dar la impresión de ser libres de hacer. Pero no existe un “yo” en sí mismo: sólo hay un continuo intento de reconquista de uno mismo. El ego nace del ego. El “yo”nace del “yo”. Y, por ese “yo” , aquella singularidad incierta, arriesgada, expuesta es que llamamos a otros.

“Yo” es el nombre que damos a la descomposición y re-composición que nos une a todos y nos libera de cosas. En esta oscilación permanente, para mantener las formas del presente, la conciencia tiene que deshacerse de aquello que acaba de ocurrir, eliminar aquello que aspira a permanecer en la superficie, y decidir lo que queda, para sumergir en los mas profundo la rutina , los automatismos, volver a conectar los efectos de la realidad y, por último, recomenzar de nuevo una vez mas para los tiempos que vendrán.

Qué enorme distancia existe entre describir y vivir la vida!.

Sé que sólo se vive experimentando algo por uno mismo. En aquel preciso instante la conciencia inventa la realidad. Es por escuchar mi voz, que yo sepa lo que quiero decir. Es en lectura de la página de un libro, que comprendo el sentido. Reflexionando profundamente, aclaro a mi mismo los pensamientos propios. Deseando algo, comprendo que cosa significa el deseo.

En ese momento, en ese preciso instante se toma la decisión de ser libre. De ahí que los pensamientos se vuelven sobre uno mismo y sobre las cosas. No desde cualquier punto abstracto, sino partiendo de un preciso aquí y ahora.Un momento que sobrevive al futuro, posee la libertad como su proprio campo de acción. Donde decidir es un acto de voluntad en este mismo momento, en este presente. Sólo perdiéndose como unidad, pero encontrándonos decidiendo el propio presente, es que uno puede dirigirse a sus propios límites e intentar ir más allá de ellos.

27/01/2016.

BIBLIOGRAFIA “Quando Decidiamo”. Mauro Maldonato

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