etica

Ya no es más la responsabilidad de la palabra. Ganan el chisme vulgar y la falsa historia de fondo, que no comprueban nada. El resultado es, una historia expuesta, a los que contaminan el periodismo de profesión y genera en el lector,la pérdida de los puntos de referencia.

Escribir significa asumirse la responsabilidad. La escritura es responsabilidad.Esta suposición es valida como premisa, porque a veces el escritor de profesión parece olvidar lo fundamental que es entender por qué está escribiendo. Y a quien esta dirigido lo que escribe.

Escribir significa sobre todo medirse,condividir, Intercambiar conocimientos. Instrumento de mediación entre e escritor y el área circundante. Y es precisamente el espacio que ocupan y la difusión que tienen que hacen peligrosas, o hasta riesgosas, algunas palabras.Hoy, sin embargo, la información se actualiza continuamente y todo pierde su carácter de esencialidad, todo puede ser reemplazado, contradecido,y desmentido poco tiempo después.

La verificación de las fuentes puede ser omitida, ya que en caso de un error, la noticia se modifica inmediatamente, cancelada o revertida. Se da la circunstancia de que entre la noticia y los rumores, o los chismes, o el me dijeron, termina progresivamente ,gradualmente hasta que no existan ninguna diferencias entre ellas. Ganó la retroescena grotesca- que a menudo no son más que la escoria de la manipulacion mediatica del web – que no verifican nada y solo generan más que confusión. El resultado de la realidad expuesta a estos manipuladores de profesión, crea en el lector de la pérdida total de puntos de referimiento.

Se inicia, así, a no escribir más para un público diverso de lectores y se espera que sea lo más amplio posible,sino para hablar a una sola persona.

Es importante que los escritos no respondan a la necesidad de venganza, de la venganza personal, que no sean una batería de criticas, mordeduras, muecas y burlas. Porque provoca que los lectores sean incapaces de discutir ,razonar o de argumentar, y prefieran vomitar, tomar de pelo, bromear, confundir ironía con insulto y patriotismo con discriminacion y xenofobia, miran solo las uñas sucias y dejar de lado el cuerpo, escuchar solo el acento y hacer caso omiso de la voz, y así haciendo que el lector se sienta parte de una sociedad donde todo el mundo es básicamente de un narcisismo repugnante.

¿Quién ha reducido a esto su escritura, sutilmente se complace en salpicar sutilmente estiércol todo el mundo, pero ignora que este estiércol, inevitablemente, con el tiempo serán parte de el.

La responsabilidad de la palabra, mas que nunca como en esta fase, parece de haber desaparecido, porque todo puede ser modificado, incluso graficamente, y un segundo despues se convierte en dominio publico.La sensacion es que ademas de la responsabilidad—como las palabras– sean eternamente modificables y segun a quien gobierna, quien decide, quien comanda o de que parte se encuentran los medios corporativos.

Roberto Saviano

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