« (…) el hombre que salió por la Puerta en el Muro ya no será nunca el mismo que entró por ella. Será más instruido y menos satisfecho de sí mismo, reconocerá su ignorancia más humildemente, pero al mismo tiempo, estará mejor equipado para comprender la relación de las palabras con las cosas, del razonamiento sistemático con el insondable Misterio que trata, por siempre jamás, vanamente, de comprender.» 

Algunas frases y fragmentos más representativos que encontré en el libro:

 “Vivimos juntos y actuamos y reaccionamos los unos sobre los otros, pero siempre, en todas las circunstancias, estamos solos.” 

 “Las sensaciones, los sentimientos, las intuiciones, imaginaciones y fantasías, son siempre cosas privadas y, salvo por medio de símbolos y segunda mano, incomunicables.”

“(…) la función del cerebro, el sistema nervioso y los órganos sensoriales es principalmente eliminativa, no productiva. La función del cerebro y del sistema nervioso es protegernos, impedir que quedemos abrumados y confundidos por esta masa de conocimientos en gran parte inútiles y sin importancia (…) admitiendo únicamente la muy reducida y especial selección que tiene probabilidades de sernos prácticamente útil.

“Lo que, en el lenguaje de la religión, se llama “este mundo” es el universo del conocimiento reducido, expresado y, por decirlo así, petrificado por el lenguaje”

“El muy desarrollado sentido del color que tiene el hombre es un lujo biológico, precioso para él como ser intelectual y espiritual, pero innecesario para su supervivencia como animal.” 

“Por expresivos que sean, los símbolos no puedes ser las cosas que representan.

“(…) que una crucifixión parezca tan serena que resulte casi alegre que unos estigmas sean casi intolerablemente sexuales(…)”.

“Los ropajes, como he descubierto ahora, son mucho más que recursos para la introducción de formas no representativas en las pinturas y esculturas naturalistas.”

“La percepción del artista no está limitada a lo que es biológica o socialmente útil.”

“(…) como una paciente espera de esa inspiración sin la que ni el más prosaico escritor puede aspirar a realizar nada.” P. 40

“La familiaridad engendra el desdén y el cómo sobrevivir es un problema cuya urgencia va de lo crónicamente tedioso al auténtico tormento. El mundo exterior es aquello a lo que nos despertamos cada mañana de nuestras vidas, es el lugar donde, nos guste o no, tenemos que esforzarnos por vivir. En el mundo interior no hay en cambio ni trabajo ni monotonía. Lo visitamos únicamente en sueños o en la meditación, y su maravilla es tal que nunca encontramos el mismo mundo en dos sucesivas ocasiones. ¿Cómo puede extrañar entonces que los seres humanos, en su búsqueda de lo divino, hayan preferido generalmente mirar hacia adentro? ” 

 “La totalidad está presente hasta en los pedazos rotos. Más claramente presente tal vez que en una obra completamente coherente.” 

“La esquizofrenia tiene sus paraísos, del mismo modo que sus infiernos y sus purgatorios (…)”

“La mayoría de los tomadores de mescalina experimentan únicamente la parte celestial de la esquizofrenia. La droga sólo procura infierno y purgatorio a quienes han padecido poco antes una ictericia o son víctimas de depresiones periódicas o ansiedad crónica.” 

“El miedo, según lo advertido al analizarlo en retrospectiva, era quedar aplastado, a desintegrarme bajo la presión de una realidad más poderosa de la que una inteligencia acostumbrada la mayor parte del tiempo al cómodo mundo de los símbolos.”

“El esquizofrénico es un alma no solamente no regenerada, sino además desesperadamente enferma. Su enfermedad consiste en su incapacidad para escapar de la realidad interior y exterior y refugiarse -como hace habitualmente la persona sana- en el universo de fabricación casera del sentido común, en el mundo estrictamente humano de las nociones útiles, los símbolos compartidos y las convenciones socialmente aceptables. El esquizofrénico es como un hombre que está permanentemente bajo la influencia de la mescalina y que, por tanto, no puede rechazar la experiencia de una realidad con la que no puede convivir porque no es lo bastante sano, que no puede explicar porque se trata del más innegable y porfiado de los hechos primarios y que, al no permitirle nunca mirar al mundo con ojos meramente humanos, le asusta hasta el punto de hacerle interpretar su inflexible esquivez, su abrasadora intensidad de significado, como manifestaciones de malevolencia humana o hasta cósmica, de malevolencia que reclama las más desesperadas reacciones, desde la violencia asesina, o suicidio psicológico, en el otro.” 

“La única acción razonable es abrir puertas mejores, con la esperanza de que hombres y mujeres cambien sus viejas malas costumbres por hábitos nuevos y menos dañinos. Algunas de estas puertas mejores podrán ser de naturaleza social y tecnológica, otras religiosas o psicológicas, y otras más dietéticas, educativas o atléticas. Pero subsistirá indudablemente la necesidad de tomarse frecuentes vacaciones químicas del intolerable sí mismo y del repulsivo ambiente. Lo que hace falta es una nueva droga que alivie y consuele a nuestra doliente especie sin hacer a la larga más daño del bien que hace a la corta. Una droga así tiene que ser poderosa en muy pequeñas dosis y sintetizable. Si no posee estas cualidades, su producción, como la del vino, la cerveza, los licores y el tabaco, dificultará el cultivo de los alimentos y fibras indispensables. Debe ser menos tóxica que el opio o la cocaína, tener menos probabilidades que el alcohol o los barbitúricos de producir consecuencias sociales desagradables y hacer menos daño al corazón y los pulmones que los alquitranes y la nicotina del tabaco. Y, en el lado positivo, debe producir cambios en la conciencia que sean más interesantes e intrínsecamente valiosos que el mero alivio o la mera ensoñación, que ilusiones de omnipotencia o escapes de la inhibición.”

“El empleo para fines religiosos de sustancias tóxicas está “extraordinariamente difundido”.” 

“Estamos, por tanto, no ante hechos excepcionales, que podrían con justificación ser pasados por alto, sino ante un fenómeno general, y en el más amplio sentido de la palabra, un fenómeno humano, la clase de fenómeno que no puede ser desdeñada por nadie que trate de descubrir qué es la religión y las hondas necesidades que la religión debe satisfacer.”

“Hablamos demasiado. Deberíamos hablar menos y dibujar más. A mí, personalmente, me gustaría renunciar totalmente a la palabra y, como la naturaleza orgánica, comunicar cuanto tenga que decir por medio de dibujos.”  (cita de Goethe)

“Cuanto más pienso en ello, más me convenzo de que hay algo inútil, mediocre y hasta -siento la tentación de decirlo- afectado en la palabra.”

“Debemos aprender a manejar con eficacia las palabras, pero al mismo tiempo, debemos preservar y, en caso necesario, intensificar nuestra capacidad para mirar al mundo directamente y no a través del medio semiopaco de los conceptos, que deforma cualquier hecho determinado dándole el aspecto demasiado conocido de algún marbete genérico o algunas abstracción explicativa.” 

“(…) estudiantes de Humanidades que nada saben de humanidad, ni de la suya ni de la ajena.”

“En un mundo donde la educación es predominantemente verbal, las personas muy cultas hallan punto menos que imposible dedicar una seria atención a lo que no sea palabras y nociones.”

                                            Cielo e infierno

“(…) material biológicamente inútil, pero estética y a veces espiritualmente valioso.”

“(…) para ser efectivos, los símbolos no precisan del color.”

“Las cosas determinadas tienen color; en cambio carece de él lo que juntan nuestro intelecto y nuestra fantasía, creadores de símbolos.”

“Siempre estamos tratando de convertir las cosas en signos para las abstracciones más inteligibles de nuestra propia invención. Pero, al hacer esto, robamos a estas cosas buena parte de su ser natural.”

“Los objetos materiales que más se parecen a estas fuentes de iluminación visionaria son las piedras preciosas. Una de estas piedras es adquirir algo cuyo valor está garantizado por su existencia en el Otro Mundo.”

 “Cuando los fieles ofrecen flores en el altar, están devolviendo a los dioses cosas que saben o que oscuramente -si no son visionarios- comprenden que pertenecen al cielo.”

“La familiaridad engendra la indiferencia.”

 “(…) la percepción es (o por lo menos puede ser, debería ser) lo mismo que la Revelación(…)”

“Esto explica la enorme impresión que transciende de lo estético, causada en el espectador por las grandes obras maestras estáticas del arte religioso. Las figuras esculpidas de los dioses y los dioses-reyes de Egipto, las vírgenes y los pantocráteres de los mosaicos bizantinos, los bodhisattvas y lohans de China, los budas sedentes de khmer, las estelas y estatuas de Copán y los ídolos de madera del África tropical tienen una característica en común: una profunda quietud. Y es eso precisamente lo que les atribuye su cualidad inspiradora, su poder para sacar al espectador del Viejo Mundo de la experiencia cotidiana y llevarlo muy lejos, hacia los antípodas visionarios de la siquis humana.”

“Lo que es cierto de un artista individual puede serlo de toda una escuela.”

“(…) el sexo es el sung hindú y el vino el impresionismo persa.”

“A pesar de una Historia Natural que no era más que una serie de símbolos melancólicamente moralistas, en las garras de una teología que, en lugar de considerar las palabras como signos de las cosas, trataba las cosas y los hechos como signos de palabras bíblicas o aristotélicas, nuestros antepasados permanecieron relativamente en su sano juicio.”

“La naturaleza de la mente es tal que el pecador que se arrepiente y hace un acto de fe en un poder superior tiene más probabilidades de tener una experiencia visionaria bienaventurada que el pilar de la sociedad satisfecho de sí mismo, con sus justas indignaciones, sus afanes en materia de posesiones y pretensiones y sus inveterados hábitos de culpar, despreciar y condenar. Tal es la razón de la enorme importancia que se atribuye, en todas las grandes tradiciones religiosas, al estado de ánimo en el momento de la muerte.”

“Muchos esquizofrénicos pasan la mayor parte de su tiempo, no en la tierra o el cielo, ni siquiera en el infierno, sino en un mundo gris y sombrío de fantasmas e irrealidades.” 

 “El mundo de las sombras habitado por algunos esquizofrénicos y neuróticos se parece mucho al mundo de los muertos, tal como ha sido descrito en algunas de las primeras tradiciones religiosas.” 

Fuente: Letras y Maullidos

El libro:

Las Puertas de la Percepción. Aldous Huxley. Pdf Format

 

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