Que entendemos por popular. Hace unos siglos la música popular era esta……… jóvenes adultos ancianos se nutrían con la combinación de decenas de instrumentos sonidos y notas que dejándose llevar da paz a nuestra alma…y no solo.
Hasta nuestro pasado musical, el folklore, demostraba compromiso a pesar de su modesto bagaje instrumental, nos hacían reflexionar con sus palabras y relatos que describían la realidad del interior.

POPULAR ES UNA HERMOSA PALABRA,
PERO NO ES UNA PALABRA SIMPLE,
POPULAR NO SIGNIFICA FÁCIL,
POPULAR QUIERE DECIR PARA TODOS,
Y ALCANZAR A TODOS NO ES PARA NADA FÁCIL .
ALGUNO DICE QUE POPULAR ES DE BAJA CALIDAD,QUE POPULAR SIGNIFICA “VULGAR”, NO ES ASÍ Y JAMAS LO HA ESTADO.

PARA EL PUEBLO POR EJEMPLO FUERON CREADAS DE LAS CANCIONES Y SINFONÍAS MAS HERMOSAS,LLENAS DE SENTIMIENTO,LLENAD DE CULTURA , LLENAS DE VALORES.
UN EJEMPLO ES VERDI QUE HA SIDO EL ARTISTA MAS POPULAR DE ITALIA,Y LA OPERA ERA LO POPULAR DE ESA ÉPOCA Y LA GENTE LA CANTABA POR LA CALLE…

Era una cadena virtuosa en donde la música, el arte la filosofía la ciencia se conjugaban para acompañar a aquellos que han deslumbrado a la humanidad por su inteligencia…..

Cual sera el producto que arroje la música popular actual…..una música vacía de contenido, ritmos repetitivos, historias repetidas y finales simétricos para una masa de personas que solo buscan distraerse de una majestuosa manipulación audiovisual ,mediática y periodística.

El siguiente video Nabucco:
La historia es simple; transcurre en Jerusalén y Babilonia en el año 587 a.e.c. Cada uno de los cuatro actos se introduce con versículos de distintos capítulos del libro del profeta Jeremías que anuncian la destrucción de Babilonia.
Nabucodonosor (barítono) ha invadido Jerusalén y los judíos lloran el saqueo de su capital y su inminente destrucción. El sobrino del rey hebreo Sedecías, Ismael (tenor), quien había sido embajador en Babilonia, anuncia la acechanza. El pontífice Zacarías (bajo), antes de partir hacia el templo asediado, le solicita que cuide de la hija de Nabucco, Fenena (soprano) a quien tienen como rehén. Ismael y Fenena se expresan su amor.
La hijastra de Nabucco, Abigail (soprano) irrumpe con los asirios y lo intima a Ismael para que salve a su pueblo entregándole su amor. Si no, denunciaría su relación prohibida con Fenena. Ismael se niega; Nabucodonosor ingresa y ordena incendiar el templo.
De regreso en Babilonia, cuando Abigail encuentra un documento que prueba que es una esclava adoptada, jura que vengará el engaño. El sacerdote pagano (bajo) le anuncia a Abigail su coronación, debido a que Nabucco había supuestamente caído en la batalla. Abigail clama por la muerte de los judíos, y demanda que Fenena le entregue el cetro real. Nabucco ingresa, se corona a sí mismo, anuncia ser Dios, y ordena que lo adoren. Abigail aprovecha ese ataque de demencia para apoderarse de la corona, le advierte a Nabucco que ya no puede reinar, y le hace firmar la pena de muerte de los hebreos.
Nabucco repara en que su hija Fenena se ha convertido al judaísmo, y por ende está entre los condenados. Trata de disuadir a Abigail con el documento que la priva de derechos de herencia real; Abigail lo quema delante de él. Nabucco ruega que se salve a Fenena, y termina pidiendo perdón. Se convierte al judaísmo y lidera a sus soldados para detener el exterminio de los judíos. Abigail se envenena y termina rogando ser perdonada.
Como vemos, el libretista Temistocle Solera se desvió con soltura de la biografía de Nabucodonosor (basado en un libro de 1836 Anicet-Bourgeois y Francis Cornue) y condimentó un drama amoroso (las dos sopranos disputándose el amor de Ismael) con ideas del libro bíblico de Ester y del romanticismo lombardo.
El éxito fue inmediato (más de cincuenta funciones en esa temporada y la presentación en teatros sucedáneos), un éxito que lo acompañaría a Verdi hasta sus últimos días. No fue el caso de Solera. Aunque su encuentro Verdi marcó inicialmente el triunfo de ambos, el libretista murió en la pobreza (1878). Por más de una década vivió en España como director de orquesta, y fue «consejero» (en todo sentido) de la reina Isabel II. Cuando regresó a Italia fue misterioso intermediario entre Napoleón III y Cavour.
Los sentimientos patrióticos azuzados por Nabucco, también se expresaron en óperas verdianas posteriores: Los lombardos, Los dos Foscaris, o Juana de Arco, que hicieron de Verdi el músico de la causa nacional por dos décadas, hasta que ésta venciera con la coronación de Víctor Emanuel II (1861).

Wagnerianos a un lado, el 27 de enero de 1901 murió el más grande operista de la historia. Cientos de miles de personas acompañaron sus restos, y espontáneamente entonaron el Va pensiero.El Coro del Metropolitan Ópera House de Nueva York, interpreta Va Pensiero de la ópera Nabucco de Verdi, en 2002.

 

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