Leemos muy a menudo, “hay que abrir la mente”, hay que estar dispuestos ha adquirir nuevos conocimientos, y así nos aventuramos en la búsqueda de una verdad, que hasta ayer    creíamos estar seguro de conocerla y por la  cual, actuábamos en consecuencia.

 

 

Todos creemos efectivamente que esto contribuirá a aumentar nuestra autoestima y darnos paulatinamente mas seguridad y porque no, hacernos mas felices en saber nuevas cosas.

  • Pero es realmente así?
  • Porque lo hacemos entonces?…
  • Porque salimos a complicarnos la vida?

Es evidente que en nosotros volvió a surgir el espíritu de la duda, que fue magistralmente sepultado por la tv, la radio, Internet , revistas, falsos y verdaderos profetas y sobre todo inundado por tantos e inútiles bienes  materiales.

Hoy por alguna razón lo que nos muestra la tele, los diarios, Internet .. ya no satisfacen las preguntas y dudas que retumban en nuestra mente. “El famoso .. hay algo que no va y no se que es.”

Lo peor de todo es que ni siquiera conocemos las preguntas, sabemos que están ahí, en nuestra mente , nos murmuran en voz baja,  lo que nos cuentan no es verdad.. y a medida que nos sumergimos en esta marea  de información, a medida que leemos, escuchamos descubrimos,  No vamos encontrando respuestas … sino que las preguntas que se escondían en nuestro interior salen de su escondite , y se van acomodando de  frente a estas respuestas .. respuestas que hasta unos minutos atrás ,ni por casualidad imaginamos que íbamos descubrir.

Arribados  este punto, ya no somos los mismos… aquellos pilares y cimientos en los cuales creíamos de estar cómodos y seguros, ya no lo son. Empezamos a entrever grietas , levantamos la vista y vemos en el techo fisuras que dejan pasar una luz que delata nuestras sombras.. y allí nos aborda la angustia, continuamos a leer a leer ,a buscar , a investigar.. abrimos lentamente una ventana que sin saber hemos construido.. nos animamos a abandonar por un instante nuestra zona de confort y empezamos a observar.

Descubrimos que mas allá del limite que habíamos aceptado no sobrepasar hay otras tantas cosas por descubrir. No sabemos si son buenas o malas… están allí para ser descubiertas.

Muchos pensaran que es hacia el exterior donde nos dirigimos.. pero muy por el contrario se trata de un viaje a nuestro interior, un viaje para descubrirnos . Hacernos camino entre tantas cosas que hemos voluntariamente y sin saberlo interpuesto en nuestro camino entre lo que creemos ser y lo que somos en realidad.

  “Me sorprendo definiendo el umbral, como el lugar geométrico de las llegadas y salidas.”

Pudimos animarnos a espiar por la ventana , y pudimos observar , Pero como seres humanos que exploradores por naturaleza, se dirige hacia la puerta, abrir la puerta no es fácil, porque una vez que hemos girado la llave y la  abrimos ya no existe vuelta atrás , todo aquello en que se apoyaba nuestra existencia se derrumbara al atravesar el umbral.

Solo nos llevamos con nosotros, nuestro pobre intelecto, aquello que nos enseñaron, aquello que aprendimos, también llevamos nuestra alma, con la capacidad de distinguir el bien y el mal, llevamos el odio y el amor, la paz y la guerra, la envidia, la soberbia, el ego, en resumen llevamos todas  nuestras fortalezas y debilidades…

Buen viaje..

 

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