UNA MIRADA (Ensayo)

Mi vida es una encantadora batalla entre el instinto que me atrae hacia lo bajo y la libertad de pensar que me impulsa hacia lo alto. Encantadora porque es Dios quien me seduce y mi yo el que no se rinde.

El me deslumbra, me enamora, juega conmigo, calla y se oculta, ya no respiro …

Claroscuro de la libertad de espíritu que es don, es riesgo, un abrir las alas y atreverse al vuelo. Yo le opongo mis no puedo , mis no quiero , mis no sé, aferrada a la estructura; pobre esclava de la culpa, vacilante en mi deseo. Tengo sed de esa Verdad que se revela y me rebela .

Soy humanista por educación, por vibración, por convicción. Busco a la filosofía sin atarme a escuelas porque anhelo el todo ,exploro en las ciencias, la política, la teología, la logoterapia, las letras y el arte como caminos hacia el misterio del hombre, que me desvela . Solo para descubir que nada de lo que esta escrito podrá encenderme jamas como la calidez de una mirada …

Fue su mirada azul, desde una silla de ruedas .Con sus piernas inmóviles, sus manos quietas con tanta capacidad de dar. Percibió todas mis heridas, mi miseria, mi nada y mi fracaso. Me dijo ” Marce, te quiero “. Solo eso. El precioso valor de un te quiero dicho a tiempo rescata una vida .

Su dolor fue mi maestro. Bendito dolor que me hizo encontrar el amor. Hoy nada de lo humano me es ajeno, porque es detrás de toda la miseria y la grandeza del hombre donde esta Dios . Yo creo en el hombre. Apuesto a el a pesar de todo. Mi vocación es aliviar el dolor , acariciar las heridas del cuerpo y del alma. Desde la libertad total del amor uno descubre que vivimos inquietos pero nada es esencial. Todo pasa: las teorías pasan, las guerras pasan, los gobiernos pasan. Lo que hoy me abruma, mañana ya no.

Desperdiciamos la vida dividiéndonos, etiquetándonos, juzgándonos. Desde el amor no existen barreras, ni rico, ni pobre, ni gay, ni anciano. Ya no hay división de raza, condición, o color; solo el hombre, y su dignidad.

Por mil caminos de Oriente y Occidente he tocado su lepra, sus llagas, sus lágrimas, que son iguales a las mias. Vibro con el llamado del almuecín musulman a la oración, apoyo mi frente en el Muro de los Lamentos que en su latido ancestral palpita: ” Dios es Uno “. Llego a la India . Estoy en Kalighat, la Casa de la Madre Teresa en Calcuta. Las hermanitas revolotean como golondrinas, aliviando enfermos. Es la otra cara de la Iglesia que yo respeto. Nida es una mujer joven , bellísima en sus rasgos hindúes, tan delicada, tan frágil ,tan herida por la vida que esta a punto de morir . Hay una quietud especial en la sala .Chinos , africanos , europeos, argentinos e hindúes , unidos , de rodillas y en silencio ante el misterio de la muerte, implorando la Misericordia de Dios. Casi puede tocarse su Presencia . No hay Shiva , ni Buddah, ni Ala’, solo los diferentes nombres con que la Humanidad llama al Amor.

Dios es Uno, y el hombre es Uno . Se trata simplemente del Amor.

Solo soy lo que siembro, y un par de manos tendidas hacia el otro. Nada mas .

Un abrazo

Sensatez (Forista del Diario La Nación, Miembro de Copia Oculta Argentina)

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